viernes, 20 de diciembre de 2019

Le Désespéré

12:48

El prisma inservible, insalvable, reflejaba la vibración de una voz ya lejana. El eco de días mejores. La paleta de colores, monocromía inexistente, monotonía irresistible y el grito desgarrado de la desesperación. Reverberación y cuatro paredes, prisión de un alma atormentada.

El humo impregna la pared. Un cuaderno manchado de ceniza y el alma tiznada de gris.

Volverás a ser barro si así lo deseas. Déjame desgarrarte un poco más. 






"Le Désespéré, Gustave Courbet"

jueves, 19 de diciembre de 2019

Como si todo fuese nada

23:23

Lo eterno y lo trágico de la vida se presentan como antagonistas de una historia que aún no se ha escrito. 
Cínicos personajes que codician el poder de las palabras y el dominio de nuestras ánimas.
Allí donde abundan los corazones bondadosos no podrán irrumpir jamás, pues es más fuerte la pasión y la voluntad de amar a Dios y rechazar la vanidad.

Como si todo fuese nada y nada fuera nuestra única verdad.

Olimpo inventado

19:03

Oigo el incesante zumbido que asciende de las profundidades de un Olimpo imaginado.
El suave contoneo de las musas frente a mi cuerpo inerte, paralizado.
Hay una brisa cálida que acaricia mi rostro bañado por el sol.
Aumenta el ronroneo hasta convertirse en murmullo dulce que estremece mis sentidos.
Esperaré en el Olimpo inventado de mis deseos. 
Junto a las musas, las tentaciones y los sueños.

Invierno

18:17

Tejen hoy las arañas contra su voluntad.
Vuelan ya las cigüeñas hacia un hogar más fértil, 
ya nada hallan en el bosque baldío.

Suena el canto del ave que queda solitario,
custodiando las copas de estos árboles.

El arroyo trae el agua helada que nace del manantial,
allí solíamos bañarnos, allí corríamos a jugar
en los días claros del verano.

Partidas

17:28

Criatura apátrida y atípica. ¿Qué esperas hallar escudriñando tu alma fatigada?
Viajaste tanto y por tanto tiempo que ahora sientes malograda tu identidad. Mas no te importa. 
Nada tiene ya valor pues nada dejas atrás en cada partida.

miércoles, 18 de diciembre de 2019

Buscador

14:00

No sé crear historias. Nunca fui hábil en el arte de tejer vidas ajenas, de crear rostros de la nada.
Yo solo sé quebrar mi alma en busca de la verdad que se esconde en mi interior. Únicamente sé buscar la vida eterna de las letras, las palabras, la páginas en blanco que anhelan ser acariciadas por esta pluma.

Desearía haber aprendido a verter el dolor, la rabia o la felicidad ajenos. Así sería capaz de narrar historias de vidas paralelas.

Figuras


13:36


Cada día es un poema tu sonrisa. 
Tu despertar me regala la luz que el invierno no me concede.
Prefiero quedarme con tus ojos, que me hablan sin sonidos ni aspavientos.
Amo la retórica que nace de tus rizos.

viernes, 6 de diciembre de 2019

Puerto


¿Cómo has llegado hasta aquí?

Buscaste tu reflejo en un espejo equivocado. Sometida al yugo de quienes manejaron tu niñez como artífices de una tragicomedia. Hubo días felices, y ese es el resumen de una infancia marcada por tardes de apatía y domingos de paseos bajo la apariencia de normalidad.

Lo cotidiano se tornaba necesidad de volar, de imaginar otros mundos, otras vidas e identidades. Creaste un mundo paralelo que olía a páginas de libros viejos, a tinta de otros tiempos, a nombres rebuscados y novelas caballerescas de folletín del XIX. Y fueron éstos tus refugios en aquella casa de escasos metros donde convivía el amor y la destrucción en fingida armonía.

Tu destino fue como el hueso atado a un hilo que tortura al cachorro inocente que confía en alcanzarlo. Tanto importaba cuánto corrieras para atraparlo, pues no estaba a tu alcance, otros lo orquestaban al tiempo que te esforzabas en llenar sus corazones y reclamar su aprobación. Las huellas que iban dejando a su paso las almas de bondad que desfilaban ante ti, marcaron paulatinamente los rasgos que hoy ves tan definidos en este reflejo.

Todo aquello que te ha forjado ha sido al mismo tiempo causa de destrucción interior, de búsqueda de otro yo, rasgos desdibujados que solo tú puedes volver a trazar.

Vuela libre, alma perdida. Sigue navegando en esas páginas que te arropan en un mundo que no logras comprender del todo. De la mano de las musas arribarás a puerto, arrojarás el ancla y la sal del mar donde naciste curará tus heridas. Pues tus raíces no morirán ahora que él te espera en el fondo de ese mar.




jueves, 14 de noviembre de 2019

Guerra


Ruega a tus Dioses vida eterna.
Cáliz inmortal que acompaña a tu gloria.
La ira que hoy refrenas
será vago recuerdo en tu memoria.

¿De qué sirve hoy la venganza?
¿Qué te ha aportado tu espada?
Las líneas de fuego que hoy trazas
serán solo ascuas en la mañana.

domingo, 16 de junio de 2019

Breve

22:19

Sutilezas de la vida,
esperanzas e ilusiones que viajaron,
aquellas que creíste perdidas,
se agarran hoy de la mano.

Los arroyos luminosos que bajaron,
una firme montaña que se impone.

El beso matutino que marca el ritmo diario,
el trinar de los pájaros allá en lo alto de las ramas.

Las notas impecables de un viejo piano,
colores que creíste olvidados.

Nunca una esperanza se perdió sobre tanta confusión.

domingo, 2 de junio de 2019

Madrugada eterna



21:28

Despunta una nueva mañana, un nuevo día para ser otra persona. El calor en la planta de los pies, el sudor corriendo por la espalda. Intentaba cambiar algo sin ver que lo que ocurría en el transcurso de mis planes, era realmente la vida. Aquella vida que parecía sujeta con clavos ardiendo.

Esta noche será larga, comienza el verano, las veladas interminables a la luz de un despertador implacable que en apenas unas horas me recordará que todo comienza de nuevo. En cambio, una mano invisible me sujeta los hombros y me empuja suavemente hacia el mundo de los sueños donde lo real se mezcla con lo que desearía que fuese real. Donde mis más profundos deseos y mis más íntimas pasiones quedan expuestos. Donde quedo vulnerable a lo que la suerte quiera de mí.

Hubo un tiempo en que amaba el calor.

martes, 28 de mayo de 2019

Tenaz


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Callar. Puede que esa sea la solución. Dejar que las palabras que no se atreven a salir se vuelvan una bruma en nuestro pecho y vuelen al fin libre, capaces de estremecernos en la sinceridad de sus sonidos. Prestar atención y escuchar sin más el eco de los sentimientos que no nos atrevemos a expresar. Aquellos que únicamente podemos escribir y guardar en un cajón a la espera de que el polvo y los años los entierren en el olvido.

Quizá esperamos al último momento, cegados en nuestra mezquindad, para decir todo aquello que debiéramos haber dicho hace tanto tiempo. El último suspiro, el aliento rezagado de vida que se extingue en nuestros ojos.

No me quedó nada por decir y ese es todo mi consuelo. No aquella noche, no a ti. En el instante mismo en que tus ojos se apagaron, mi última palabra de amor, mi última sonrisa, hacía tiempo que te fueron entregadas.

Pido que seas tú quien me ayude a callar, a escuchar y a ser valiente para decir a tiempo todo aquello que no quiero que pase desapercibido a quienes amo.

domingo, 19 de mayo de 2019

Valor



20:55

Mis manos desnudas son el reflejo de lo que siempre temí alcanzar y al mismo tiempo de aquello a lo que me aproximaba sin control y sin querer evitarlo. El camino confuso por el que me perdía siendo aún un niño inocente. La imaginación desbordada que me empujaba a huir de la realidad inventando historias inverosímiles era la misma que traía los monstruos a mi cama cada noche.

Hoy mi rostro proyecta las sombras de las que nadie supo protegerme. Los temores acallados durante años, la rabia convertida en coraje y la frustración el impulso justo para crecer a la deriva. Las inseguridades que me persiguieron son hoy mis viejas amigas, aliadas en la batalla diaria, compañera en cada mañana.

Hoy nada puede ser peor. Las lecciones más duras se forjaron a fuego en mi alma. Nada terminó de escribirse, soy el autor independiente al que a nadie interesa leer. Sigo trazando mi destino cada día, cada mañana.

Pero aún hay espacio para el amor. Para los besos que sí recibimos, para las risas que sí se escucharon en momentos de felicidad por los que luchaste con valor.

De mi rabia nace mi fuerza.

martes, 7 de mayo de 2019

5:35



Sin pena ni gloria. Sin vino y sin sombra. Añoras todo lo que nunca tuviste y te extrañas de ser lo que nunca fuiste. ¿Qué intentas demostrar? La jaula en la que te hicieron cautivo hace tiempo que se abrió y sigues encerrado dando vueltas, creyéndote una bestia invencible, ignorando lo frágil que el orgullo te hacer ser. Todo cenizas, un día serás polvo y ceniza y ya nunca sabrás qué habría ocurrido de haber tenido una vida de verdad.

Cuéntame más. Sigue mintiéndote, sube a ese tren o déjalo pasar, haz algo que te haga sentir que sigues en este mundo. Camina o para. Escucha el silencio, piensa en los que no están ya aquí. Olvida de una vez qué habría esperado nadie de ti. Sencillo. Valora y dibuja esos mapas que tantas veces formaste en tu cabeza. Cruza esas cordilleras, hunde tus pies en la nieve y siente el frío clavarse como cuchillos en tus pies.

Hace tiempo que no ves un amanecer. Quizá este es un buen momento. Déjate caer en el césped húmedo todavía y despídete de las estrellas que te han acompañado en esta noche eterna. Di adiós, hasta luego, hasta siempre. Despierta. Abre los ojos al nuevo día que se despereza en tus narices.

Espabila. Aterriza con los pies en el suelo helado. Mírate al espejo y renuncia a las batallas inútiles. Las tentaciones vacías nunca ayudaron a nadie.

Sé real.

miércoles, 1 de mayo de 2019

Azul




21:34

Concédeme un minuto de paz frente a este mar en calma. Me encuentro de nuevo aquí parada en mitad de esta hermosa orilla que me cuenta hoy historias de nuestra vida pasada.

De tu mano caminé sobre esta arena suave marcando con las huellas de mis pequeños pies el destino que se iba escribiendo para mi, para los dos. Me guiabas por las rocas que se yerguen firmes sobre el mar azul, cristal que reflejaba nuestros rostros. Nos sentábamos en la última de aquellas rocas y me explicabas que existían otros mundos allí donde el mar parece fundirse con el cielo. Me contabas qué era el horizonte y qué había más allá. Siempre me pedías que mirase más allá de todo aquello que me rodeaba.

Así aprendí que nada es certero, que todo es relativo. La rotunda afirmación de que la tierra nos sobrevivirá y debemos amarla como a aquello que nos pertenece.

Me legaste tus libros, un collar de cuentas gastadas y lecciones que me ayudan a seguir caminando.

Y ese fue tu patrimonio.

martes, 30 de abril de 2019

Fuego y Forja


10:46

Vuelvo a caer. La espiral de tu recuerdo me atrapa y me hace resbalar de nuevo, me deslizo suavemente y caigo ante tus pies ofreciéndote mi alma. Tómala, pues ya no me pertenece. La robaste, emulando a Prometeo en su intento de regalar a los hombres el fuego de los dioses.

Sean los dioses quienes me castiguen por volver a pecar, por sucumbir una vez más a la tentación de tus manos. Al deseo y el hambre voraz que conduce mis labios hasta el manantial oscuro de tu cuerpo. Caiga sobre mi la ira de Zeus. Volará sobre mi cabeza cada noche el águila que devorará mis entrañas y me arrancará el corazón. Pero yo no soy Prometeo, no soy inmortal. Prefiero caer mil veces en la tentación de tu boca.

Encadéname, cómplice de Hefesto. Llévame al Cáucaso, huye conmigo, repite cada noche el ritual en el que nos perdemos y nos abandonamos al placer de recorrer cada palmo de nuestro cuerpo con la calma de los que se saben ya derrotados.

Una caída más no provocará en mí más heridas de las que ya conozco. Las cicatrices brillan sin disimulo, recuerdos de noches lejanas.

jueves, 25 de abril de 2019

Lo escondido



16:51

Tan libres como mis actos y mis pensamientos desean ser las palabras que no se atreven a salir de mi boca. Tan salvaje es el instinto que me lleva a reprimir un grito ahogado que de un momento a otro explotará dentro de mí, dejando un árido desierto como único recuerdo de lo que un día fui.

Se acabarán los caminos y se reducirán a cenizas los días venideros. No quedará más remedio que ahogar el llanto, apuntar bien alto y disparar todo lo que alberga el rincón más oscuro de mi corazón. Resurgiré como el hermoso ave fénix y la historia volverá a escribirse. Palabras absurdas sobre papel arrugado que a nadie interesan.
El fondo de una ajada mochila que plantea un misterio para quienes no me conocen. Todo lo que me acompaña son viejos libros, lápices mordidos por el extremo, cuadernos con atormentados escritos y algunos objetos que me recuerdan que habito aún la tierra de los vivos.

Verán la luz todas las reflexiones que hoy se presentan moribundas en el umbral de mi húmeda cabaña. Y la primavera traerá el deshielo de los besos que quedaron en el aire.

martes, 23 de abril de 2019

Orilla



Soy enemigo de las ensoñaciones del pasado. Nunca me gustó evocar tiernos recuerdos por miedo al dolor, por el temor a las fotografías empañadas con las lágrimas de la añoranza. Por aquellos tiempos que nadie desea ya recordar.

Y esto es lo más sincero que habré dicho hasta hoy. Paralizado por el miedo desearía cubrir mis ojos con la venda del olvido y caminar libre recorando tan solo las imágenes de momentos felices. Aquellos momentos en los que uno se siente amado y protegido. Los días de la tierna infancia en los que no nos sentimos vulnerables.

Sumerjo mis pies en la orilla de la playa que nos vio crecer y pienso en ti, que pronto te fuiste. En la ausencia y el vacío. En la eterna huella que has dejado. En todo lo que ya nada será como antes.

La lente a través de la que observabas el mundo se rompió con tu marcha.

domingo, 21 de abril de 2019

Las cosas simples



21:12

¿De dónde viene el egoísmo? ¿Cuándo nos convertimos en unos cínicos interesados únicamente en nuestro propio bien? ¿En qué momento perdemos la inocencia y la pureza que nos hace únicos? Evolucionamos hacia lo inmoral, olvidamos qué nos trajo hasta aquí y ya no sabemos agradecer todo lo que nos ha sido dado. Los dones con los que la naturaleza nos ha provisto se nos antojan propios y ya no apreciamos nada que no provenga de lo material.

Desearía ser animal libre en busca de la supervivencia diaria. Criatura hermosa que ama su refugio y la paz de cada amanecer. Cuando caiga la noche quiero ver el brillo agudo de la luna sobre mi tejado humilde. Sin edificios de por medio, sin humo ni ruidos que impidan ese momento único en que la paz penetra cada poro de mi piel. Y cuando llegue el amanecer, quiero ser libre de nuevo y oír el arroyo tranquilo, el canto de las aves y tal vez un maullido matutino, compañero que busca mi mano bajo las sábanas todavía calientes.

Quiero la paz de una montaña solitaria, o de una playa en calma. Anhelo la soledad temporal que solo existe en mis sueños. La compañía de quien se sabe imprescindible. Ansío despedirme del cemento ardiente de estas calles, del incesante murmullo insensato de la juventud, de aquello que me aparta de lo real, de lo simple.

Las cosas simples.

jueves, 21 de marzo de 2019

Días inciertos



18:11

¿Cuándo comenzamos a ser libres? ¿Acaso alguna vez lo fuimos? Quizá fuimos retazos de varias vidas unidos entre ellos, formando una madeja de ilusiones y sueños sin cumplir. La ficción en la que se convirtieron nuestros deseos nos nubla hoy la vista y nos aleja de los paisajes que un día quisimos visitar. Lo que pudo haber sido y no fue.

La libertad soñada que aún esperamos pacientes como el soldado que aguarda mirando al vacío, a la espera de las órdenes que no terminan de llegar. Impasible permanece bajo la lluvia de enero con su fusil en el hombro. Él también soñó un día con la libertad. Con una joven al pie de un andén agitando un pañuelo poblado de lágrimas. Una triste despedida y un viaje con futuro incierto.

Todo es un algo indeterminado que aún está por descubrir. Lo que nos agita y perturba nuestro sueño es un leve suspiro comparado con el mundo que nos espera cada amanecer. Pero algo nos impulsa a seguir caminando. Tal vez nuestra propia figura en el andén, aquellos versos que leímos abriendo una página al azar, la mirada fiel de un amigo silencioso.

Siempre la esperanza asomando tímida, empujando temerosa la puerta entreabierta de nuestra melancolía. Un tímido gesto de aliento, un simple amago de sonrisa.

lunes, 4 de marzo de 2019

Superfluo



21:18

Aquí me tienes. Intentando devolver al tiempo lo que tanto anhelaba. Luchando por contener las agujas de un despiadado reloj que marca dolorosamente los segundos en mi cabeza. Hoy siento que camino más ligero, que mis pies levitan a unos palmos del frío suelo. Los pasos inciertos de un bebé quedaron en el olvido y el dolor de llegar desnudo a este mundo se esfuma.

Los días vuelan. Las noches son efímeras y yo… yo crezco con cada soplo de aire que me regala el mar. Yo navego a la deriva con la felicidad de quien se sabe libre. Libre para decidir qué rumbo tomar. Libre para amar esta naturaleza que me rodea y que abrazo desesperado, con el deseo latiendo intensamente en mi pecho. Deseo de ser un animal que reina en el verde penetrante de esta selva.

Te regalo mis días pasados, te regalo mis caprichos más insensatos, todo te lo doy. Porque ya nada necesito. Porque ya llegué. Abordé un puerto desierto donde nadie me esperaba, donde la paz me regalaría días de inspiración, noches de profundos y reveladores sueños.

Nada quiero, nada necesito y a nadie espero.

miércoles, 13 de febrero de 2019

Madre



17:22

Se te rompe la vida. Y dejas de respirar, dejas de sentir, de caminar, de vivir. Le diste la vida y se fue. No consiguió vencer la batalla. Se fue porque había un propósito para él, porque era el mejor, porque aprendió todo lo que debía aprender y ahora es momento de que nos enseñe a nosotros. De que nos enseñe a vivir sin él.

Pero se te rompió la vida a trozos. Y dejaste de vivir. Todo te importa menos que nada porque nada es un concepto creado. No hay conceptos para ti. No hay nada ni nadie. Nada es lo suficientemente grave o triste. Nada hay peor de lo que hay en tu corazón hecho trizas.

Entraste en la bruma para no salir jamás. De forma inesperada te convertiste en caminante sin alma, sin razón. Ciega a cualquier hecho externo, sola en tu dolor y el dolor de los que te rodean, simplemente no es comparable. Estableciste una escala férrea de desesperanza, un refugio tenaz en el que reina la tristeza y el egoísmo involuntario.

Tantos años luchaste por él, tantas lágrimas derramaste paralelas a las suyas, tantos golpes resististe para evitar los que eran para él. Tantas plegarias que creías desoídas. Tanta sangre derramada. La lucha de toda una vida. Y una victoria a medias que finalmente llegó. Y que terminó.

Acaso sigues amando al resto. Es probable. Pero el amor también ha cambiado, se ha transformado en la obstinada convicción de que tu vida está acabada y el amor es una limosna. Los demás ya no podemos salvarte porque ya moriste.

Entretanto, el resto de tu mundo sigue girando. Los que quedamos aquí, medio muertos también pero viviendo por la inercia de lo cotidiano, nos movemos ante ti, te hablamos, intentamos hacerte partícipe de la vida. Tal vez un día de estos consigas sentir. Un rayo de sol inesperado en el día más oscuro.

O tal vez no.

viernes, 8 de febrero de 2019

Detenerse un segundo



17:30

Hay una reflexión obligatoria que debes hacer. Debes detenerte a mirar dónde pones los pies. Es necesario que no pises las flores que decoran los bordes del camino. Resulta imprescindible que, de vez en cuando, recojas algunas de ellas y admires la belleza de lo simple. Cuando camines, respirando el aire puro y real de estas montañas que te rodean, da gracias a aquello que prefieras. Pero se siempre agradecido. Cree en el camino que llevas, confía en la naturaleza que te acompaña, lucha con las dudas que te asaltan al anochecer, cuando no encuentras un refugio contra el frío.

¿Necesitas una certeza? Mira dentro de ti. Escucha los latidos que estallan en tu pecho. Se consciente de tu libertad, de los pasos que te llevan hacia lugares desconocidos. Ama cada acto que lleves a cabo. Pon tu alma en cada palabra que escribes en esos cuadernos arrugados, ponla en las miradas silenciosas, regala una caricia a los animales que corren libres, salvajes, a los que te gusta contemplar hasta derramar lágrimas de felicidad.

Valora aquello que te acompaña y no te abandona, porque eres único y merecedor de ello. Concede tu corazón a cada pequeño detalle. Siéntate y conversa con el viejo que te mira desde las puertas de su hogar.

Y después, continúa caminando.

Más adelante quizás conocerás a otro viajero casual que recorre distancias imprecisas. Un alma afín tal vez con quien conversar acerca de los pasos que habéis dado. Quién sabe si os habréis cruzado en algún punto de vuestro viaje. Casualidades, hechos eventuales que os hacen pensar que no estabais solos en el camino incierto.

viernes, 1 de febrero de 2019

A ti



13:21

Tú que ansías la libertad. Tú que te aferras a las páginas de tus viejos libros, a la mina de tus lápices mordidos en los extremos. De la vieja escuela, de papel y tinta, de pluma y borrones, de volver a comenzar, de arrugar cuartillas garabateadas en tus arrebatos de inspiración o desesperación.

A ti te hablo. A quien escudriña el rostro de las musas a la espera de la palabra que hará de sus anhelos los sueños más hermosos. En ocasiones esperas un milagro, una aparición que te haga estremecer y al mismo tiempo derramar lágrimas de felicidad. Un consejo tardío que puede llegar. Una palabra de aliento en el momento justo.

Un día más has preparado la mesa y te sientas como anfitrión de una comida frugal que apenas te mantiene en pie. Pero eso no te importa. Te hablo a ti, que rechazas con un gesto el vino que te presentan aquellos que te juzgan con la misma facilidad con la que el cuervo se posa en el cuerpo inerte del desdichado.

Al mismo tiempo, le hablo a todos aquellos que ansían llegar a su destino. Al lugar donde nunca serán nadie, pero serán libres. Y con la libertad como bandera, gobernarán sus propias vidas. Y amarán, conocerán, aprenderán y perderán, como el resto.

Afila tus lápices, reserva tus hojas en blanco. Llena tus pulmones. Y sigue caminando.

miércoles, 30 de enero de 2019

Fa Menor



20:21

Y quizás al silbar una melodía al azar interpretaba sin intención las notas de aquella fantasía que disfrutaba en silencio y a oscuras en mi habitación. Al mismo tiempo que me preguntaba dónde estaba mi lugar, cuál era mi destino, quizá mi destino se labraba por sí solo a la sombra de la fortuna. Quién sabe si esos dos universos paralelos llegaron a encontrarse alguna vez como una tangente descarada que se cruza en el camino del más confuso.

¿Quién me asegura que este es el único universo que existe? A veces me sorprendo mirando tras de mí, esperando encontrar a aquella otra que en días oscuros rasgaba las cuerdas de una guitarra intentando convertir en acordes la desesperación de su alma. Pero me doy cuenta de que hoy es mi mañana, de que ayer es una ilusión, una quimera, un pasado que nunca existió. Tan lejos se me antoja.

Las hogueras no se han apagado, la sal deja su estela en la orilla de una playa en la que nunca estuviste conmigo. Te paseas a placer por mi cabeza, en contra de mi voluntad. Imponiendo tu palabra, tu cuerpo y tu calor. Eres ese otro universo en el que no existo. En el que no existes. Eres la realidad efímera de mis sueños. El impulso de la sonrisa que aparece a desgana. La rebeldía del espíritu libre. La traición silenciosa de la que serás artífice sin sospecharlo.

Te quedas parada en mitad del camino sin saber que existes en cada minuto de mis días. En la imaginación que vuela alzando unas alas que no he inventado yo. Mañana volverás a sonreírme temprano. Mañana será otra realidad, otra fantasía en fa menor.

jueves, 24 de enero de 2019

Batalla



21:07

Búscame allí donde nunca te detuviste. Deja tus huellas sobre mi piel y después vete. Sal de mi vida, sigilosa como acostumbras. Enciende un último cigarro y bésame para que el humo de tu boca me absorba hasta que no pueda distinguir tus formas. Quédate, mejor. Y sigue haciéndome enloquecer, de forma literal, como a ti te gusta. Hazme perder la razón y luego pídeme que te comprenda. Llora y ríe mientras devoras cada palmo de mi piel.

He sentido cada uno de tus suspiros en la noche, te he observado mientras tu pecho oscilaba desafiante entre las sábanas. He recorrido tu cuerpo memorizando cada lunar, cada cicatriz, absorbiendo las partículas del olor que me pierde.

Ahora sí, ahora te despiertas y te vas. Y el frío vuelve a colarse descarado por la ventana y atraviesa los poros de mi cuerpo desnudo. Mis músculos, cansados por la batalla que presentabas la víspera, no responden a la helada corriente que viaja por mi espalda. Tu cigarro sigue aquí, medio consumida la llama. Aspiro despacio, deleitándome en el sabor que tus labios han dejado. Dejo salir el humo que envidia al que salía de tu boca esta noche. Paseo mi mano por la cama y me dejo caer de nuevo en el calor que has dejado.

Y pienso; recreo una y otra vez cada segundo, cada caricia, cada suspiro, cada palabra que me has susurrado al oído, cada gota de sudor que resbalaba por tu cuerpo mientras me atrapabas en tus caderas.

Salto de la cama y corro hacia la puerta. La guerra está lejos de terminar.

"No insistas que te deje o que deje de seguirte; porque adonde tú vayas, iré yo, y donde tú mores, moraré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios."


Rut 1:16

martes, 22 de enero de 2019

Legado



19:45

He caminado por la orilla de este viejo río, testigo de batallas, romances y trifulcas. He visto a los bandidos acechar a sus próximas víctimas, escondidos en la esquina más oscura bajo alguno de los hermosos puentes que cruzan esas heladas aguas.

He caminado por la orilla de este viejo río, testigo de batallas, romances y trifulcas. He visto a los bandidos acechar a sus próximas víctimas, escondidos en la esquina más oscura bajo alguno de los hermosos puentes que cruzan esas heladas aguas.

He escrito palabras de dolor, de esperanza, de pasión, en esta orilla olvidada los días oscuros y concurrida los días en que el sol nos honra con su presencia. He escrito hasta sangrar mis dedos, he leído hasta enrojecer mis ojos. Siempre un libro me ha acompañado, y en la vieja librería del boulevard me esperaban tranquilos otros muchos, sabedores de que un día iría a por ellos.

Ahora me veo postrado en esta vieja cama, a la espera de que la muerte venga a recogerme, como una vieja amiga me tienda su mano y me acompañe silenciosa hasta las puertas mismas del purgatorio. Ella será mi Virgilio y estos libros ajados que llenan mis paredes son el reflejo perfecto de mi propia alma.

Pronto todos serán tuyos, mi joven amigo. Y tengo la esperanza de que los amarás como yo los he amado y los cuidarás como una prudente madre protege a sus pequeños. Ellos son lo único valioso que te legaré. Ellos me han acompañado en mis días más oscuros, siempre me dieron la respuesta a cada pregunta, por absurda, incoherente o desesperada que éstas fueran.

Estos libros serán tu consuelo, tu réplica, tu roca.

domingo, 20 de enero de 2019

A Tiempo



19:33

Se despedían con un último beso a los pies de aquél andén medio vacío. El viejo tren tomaba aire y se preparaba para un viaje entre las heladas montañas de aquella región.

Ella, pañuelo en mano, se secaba dos lágrimas tímidas que apenas se distinguían en sus etéreas mejillas. Él, intentando no rehuir su mirada y al mismo tiempo luchando con el dolor de dejarla ir una vez más.

La joven, frágil en apariencia, sostenía firme aquellos ojos esquivos intentando decir lo que su corazón albergaba. El silbido del tren les recordó a ambos que la despedida no sería eterna, que aquellos preciosos minutos serían cruciales, que aquél momento no se helaría en la nieve de la ciudad a la que daban la espalda.

“No nos robarán este momento”, pensó el joven.

La tomó en sus brazos, se abrazaron como si todos los instantes vividos anteriormente hubiesen sido un ensayo del resto de su vida. Se abrazaron y sin quererlo prendieron cada hoguera que habían intentado mantener en calma.

Justo en el momento en que el tren comenzaba su lúgubre marcha, ella saltó de nuevo al andén con la fuerza de quien deja atrás todo lo que un día fue.

Me quedo

Imagen: Gare Saint Lazare, 1877, Claude Monet

lunes, 14 de enero de 2019

Pasos



20:23

Caminar por caminar. Inercia. Dejando que tu cerebro envíe sus despiadadas órdenes a tus piernas para moverse inconscientemente por estas calles oscuras.

La humedad te ha calado hasta los huesos, el frío hace salir el vaho en cada exhalación, tus dedos casi inmóviles no pueden ya señalar un punto claro en el infinito. Tu camino está marcado y aquella vieja brújula hace años que se cansó de vivir.

De manera que te encuentras perdida en un camino incierto, apenas con lo puesto, un par de cuadernos vacíos y varios lápices afilados que quizá te ayudarán a plasmar los detalles de un viaje absurdo.



Continuará

domingo, 13 de enero de 2019

Amigo



13:55

Proteger con valor el calor de tu hogar. Esa es tu premisa. Competir con todo aquello que se interponga entre tú y lo que te pertenece. Seguirme fiel por toda la casa hasta llegar a la cama y enroscarte a mis pies, dándome el calor antes desconocido.

Felino hábil y astuto, amor sano y amistad pura la que me ofreces. Cariño y comprensión en los días oscuros en los que me sorprendes con tu habilidad para detectar mis flaquezas. La naturaleza te acomodó en nuestro mundo para enseñarnos lo que significa ser auténtico y la casualidad te acercó a mi vida para poner un matiz que ignoraba.

Tus orejas siempre alerta me dan calor en los despertares más fríos y tus dientes afilados me recuerdan que sabes bien lo que no te gusta. Es fácil admirar tu porte durante largo tiempo porque me concedes la quietud que necesito.

Me enseñas cada día una nueva lección, me propones retos distintos, me ayudas a no dejar en el olvido el instinto natural y genuino. La disciplina esencial.

Sé tú mismo.

jueves, 10 de enero de 2019

La Calma


19:00

Te prestaría mis ojos para que pudieras ver lo que yo veo. El movimiento acompasado de tu pecho, tu respiración tranquila, serena. Tu nariz apuntando al cielo y tus rizos derramados en la almohada.

Cierro los ojos e intento evocar cada crepúsculo que hemos vivido. Como un pintor venido a menos intento plasmar en el lienzo de mis sábanas cada pulgada de tu cuerpo. Un bohemio parisino en la penumbra de un destartalado ático del boulevard. Y mientras, te estiras perezosa a la espera de una nueva batalla en la que te sabes vencedora. Nuestra cama, una llanura donde se libran combates por la libertad del placer.

Disfrutas el sabor de la victoria en cada beso que me regalas, tus labios una fuente de triunfo donde con gusto me perdería a la deriva. Tus manos, testigos mudos de mi llegada a nuestro cielo. La paz infinita y el denso silencio de la calma que sigue a la tormenta de los latidos desatados cada noche.

En el alféizar se posa aquél felino que nos acompaña en el ritual de cada amanecer, atento a nuestros movimientos vagos. Se recoge sobre sí mismo y se ovilla en una peluda bola fría tras el paseo de la mañana.

Huele a rocío recién caído en la hierba, a leña recién prendida en la sucia chimenea y a café intenso, casi tan negro como tus ojos.


martes, 8 de enero de 2019

Valiente



20:00

Agarra todo tu dolor y haz una bola enorme. Une tu rabia, tu frustración, las vísceras de lo que en su día fueron tus mejores propósitos y prende un fuego fatuo. Una hoguera de las vanidades donde quemar todo tu mundo anterior, todo ese pasado que te persigue con las fauces abiertas.

Llena una bolsa con lo poco que te queda por conservar, lo poco a lo que aún guardas cariño. Un par de libros, alguna foto y aquél rosario que apretabas fuerte entre tus dedos. El breve legado de tu yo anterior.

Arranca ese viejo y destartalado coche y conduce. Conduce sin rumbo, sin sentido, por instinto. Se amable, se cauto. Haz el bien allá donde vayas y no esperes nada a cambio. Mira atrás si lo crees necesario, pero no regreses. No hay motivo para añorar.

Abandona aquello que te roba tu tiempo, tu felicidad. Abandona todo aquello que puedes tocar. Ve en busca de lo que puedes sentir.

lunes, 7 de enero de 2019

Sigue



20:20

¿Sabes lo que realmente me cabrea?. El no saber. El no poder. Quedarme quieta, inmóvil con los ojos ciegos por la oscuridad de la ignorancia. La frustración por ser incapaz de escalar el muro que me desafía a cada paso.

Desde que te fuiste intenté varias técnicas para seguir adelante. Y técnicamente, he seguido. El problema es seguir de verdad. Sentir las cosas de forma auténtica. Sentir, al fin y al cabo. Cada pequeño logro que consigo brilla con fuerza en mi vitrina de los trofeos. Como la primera vez que reí a carcajadas después de aquél día, la primera noche sin pesadillas, la primera vez que fui capaz de hablar de tí en pasado.

Pero siento que no ha acabado y que está lejos de acabar. Siento que la tristeza, antes visceral y flotando en la superficie, ahora es latente, como una sombra. Una vieja amiga que no me abandona. Y me cabrea, me enfada, me pone de los nervios no poder escalar ese muro porque apenas puedo subir dos escalones seguidos.

Sigo caminando, con tu recuerdo en mi memoria. Suelo mirar tus fotos, no por miedo a olvidar tu cara, más bien por convencerme de que sigues aquí, por alguna parte.

Sigo en el camino.

Sigue, sigue adelante y no regreses,
Fiel hasta el fin del camino y tu vida,
No eches de menos un destino más fácil,
Tus pies sobre la tierra antes no hollada,
Tus ojos frente a lo antes nunca visto.

Luis Cernuda

domingo, 6 de enero de 2019

Camino


21:00

Ahí parado, con los brazos colgando, los párpados medio abiertos casi por inercia, la mirada perdida, entornados los ojos por el humo de un cigarro triste que se consume pegado a tus labios.
No sabes a dónde te diriges pero tus pies se mueven, estímulo constante, costumbres adquiridas. Miras a tu alrededor y te preguntas dónde está el sol que te prometieron. Decides salir del agujero y te encuentras con el frío y el hielo, con hojas cayendo de árboles decrépitos.
Pasas frente a los museos y las fuentes que decoran tu amada ciudad y te detienes un instante a contemplar, a escuchar el murmullo del agua que derrama por la boca un siniestro angelote de piedra. Te mira con ojos ciegos de cemento y una siniestra sonrisa.

Al final del paseo te parece ver una figura familiar, un destino anhelado. Comienzan a sudarte las manos, hiperventilas, tiemblas, sientes que se para un instante tu corazón. La figura se hace más nítida, vas distinguiendo los contornos.

Sin apenas percatarte, empiezas a caminar más deprisa, una corriente que te arrastra irremediablemente hacia esa dirección. Estás llegando y apenas puedes creer que siga ahí. Te estaba esperando, la casualidad o quizá el destino te han llevado hasta allí.

Y de pronto, tu día cobra sentido, la mañana se colorea con el azul celeste del cielo porque las nubes se han ido cansadas de que las ignores. Ahora los árboles son frondosos, las fuentes son hermosas y el arrogante angelote se convierte en un aliado.

Aquél puesto de libros antiguos de segunda mano sigue abierto.

jueves, 3 de enero de 2019

Un pensamiento

19:45

El mundo se va a la mierda. Eso es lo que pienso cuando leo las noticias. A veces leo alguna otra que me hace pensar que aún hay algo de bondad en las personas. Pero en mi opinión, la mayor parte del tiempo prevalece el egoísmo, el cinismo, la indiferencia hacia lo que nos rodea.

Platón dijo: "Sé amable, pues cada persona con la que te cruzas está librando su ardua batalla". Es una de las frases más acertadas que he leído. Y creo que ahí radica el problema. No cuesta nada ser amable pero a veces vivimos tan encerrados en nuestro dolor, nuestras preocupaciones y problemas, que parece que tengamos que pagar un precio por una simple sonrisa o un gesto amable. No cuesta tanto, ¿sabéis?.

No creo que exista un "Mundo de Yupi", un universo ideal donde todos sean felices y se ayuden unos a otros. No pretendo una utopía. Solo creo que deberíamos ser más conscientes de lo que hay a nuestro alrededor. Ser más agradecidos con lo que tenemos.

Es una simple divagación. Hay días malos, como el que he tenido hoy. Y en esos días, ser amable con los demás es algo que me ayuda. Me siento más humilde cuando intento ayudar de algún modo a alguien aunque sea solo escuchando. ¿Será eso de "mal de muchos, consuelo de tontos"?. No lo sé. Solo sé que todos, absolutamente todos tenemos una batalla dentro, una procesión que camina silenciosa.

Empatizad. Por favor.