viernes, 20 de diciembre de 2019

Le Désespéré

12:48

El prisma inservible, insalvable, reflejaba la vibración de una voz ya lejana. El eco de días mejores. La paleta de colores, monocromía inexistente, monotonía irresistible y el grito desgarrado de la desesperación. Reverberación y cuatro paredes, prisión de un alma atormentada.

El humo impregna la pared. Un cuaderno manchado de ceniza y el alma tiznada de gris.

Volverás a ser barro si así lo deseas. Déjame desgarrarte un poco más. 






"Le Désespéré, Gustave Courbet"

jueves, 19 de diciembre de 2019

Como si todo fuese nada

23:23

Lo eterno y lo trágico de la vida se presentan como antagonistas de una historia que aún no se ha escrito. 
Cínicos personajes que codician el poder de las palabras y el dominio de nuestras ánimas.
Allí donde abundan los corazones bondadosos no podrán irrumpir jamás, pues es más fuerte la pasión y la voluntad de amar a Dios y rechazar la vanidad.

Como si todo fuese nada y nada fuera nuestra única verdad.

Olimpo inventado

19:03

Oigo el incesante zumbido que asciende de las profundidades de un Olimpo imaginado.
El suave contoneo de las musas frente a mi cuerpo inerte, paralizado.
Hay una brisa cálida que acaricia mi rostro bañado por el sol.
Aumenta el ronroneo hasta convertirse en murmullo dulce que estremece mis sentidos.
Esperaré en el Olimpo inventado de mis deseos. 
Junto a las musas, las tentaciones y los sueños.

Invierno

18:17

Tejen hoy las arañas contra su voluntad.
Vuelan ya las cigüeñas hacia un hogar más fértil, 
ya nada hallan en el bosque baldío.

Suena el canto del ave que queda solitario,
custodiando las copas de estos árboles.

El arroyo trae el agua helada que nace del manantial,
allí solíamos bañarnos, allí corríamos a jugar
en los días claros del verano.

Partidas

17:28

Criatura apátrida y atípica. ¿Qué esperas hallar escudriñando tu alma fatigada?
Viajaste tanto y por tanto tiempo que ahora sientes malograda tu identidad. Mas no te importa. 
Nada tiene ya valor pues nada dejas atrás en cada partida.

miércoles, 18 de diciembre de 2019

Buscador

14:00

No sé crear historias. Nunca fui hábil en el arte de tejer vidas ajenas, de crear rostros de la nada.
Yo solo sé quebrar mi alma en busca de la verdad que se esconde en mi interior. Únicamente sé buscar la vida eterna de las letras, las palabras, la páginas en blanco que anhelan ser acariciadas por esta pluma.

Desearía haber aprendido a verter el dolor, la rabia o la felicidad ajenos. Así sería capaz de narrar historias de vidas paralelas.

Figuras


13:36


Cada día es un poema tu sonrisa. 
Tu despertar me regala la luz que el invierno no me concede.
Prefiero quedarme con tus ojos, que me hablan sin sonidos ni aspavientos.
Amo la retórica que nace de tus rizos.

viernes, 6 de diciembre de 2019

Puerto


¿Cómo has llegado hasta aquí?

Buscaste tu reflejo en un espejo equivocado. Sometida al yugo de quienes manejaron tu niñez como artífices de una tragicomedia. Hubo días felices, y ese es el resumen de una infancia marcada por tardes de apatía y domingos de paseos bajo la apariencia de normalidad.

Lo cotidiano se tornaba necesidad de volar, de imaginar otros mundos, otras vidas e identidades. Creaste un mundo paralelo que olía a páginas de libros viejos, a tinta de otros tiempos, a nombres rebuscados y novelas caballerescas de folletín del XIX. Y fueron éstos tus refugios en aquella casa de escasos metros donde convivía el amor y la destrucción en fingida armonía.

Tu destino fue como el hueso atado a un hilo que tortura al cachorro inocente que confía en alcanzarlo. Tanto importaba cuánto corrieras para atraparlo, pues no estaba a tu alcance, otros lo orquestaban al tiempo que te esforzabas en llenar sus corazones y reclamar su aprobación. Las huellas que iban dejando a su paso las almas de bondad que desfilaban ante ti, marcaron paulatinamente los rasgos que hoy ves tan definidos en este reflejo.

Todo aquello que te ha forjado ha sido al mismo tiempo causa de destrucción interior, de búsqueda de otro yo, rasgos desdibujados que solo tú puedes volver a trazar.

Vuela libre, alma perdida. Sigue navegando en esas páginas que te arropan en un mundo que no logras comprender del todo. De la mano de las musas arribarás a puerto, arrojarás el ancla y la sal del mar donde naciste curará tus heridas. Pues tus raíces no morirán ahora que él te espera en el fondo de ese mar.