21:18
Aquí me tienes. Intentando devolver al tiempo lo que tanto anhelaba. Luchando por contener las agujas de un despiadado reloj que marca dolorosamente los segundos en mi cabeza. Hoy siento que camino más ligero, que mis pies levitan a unos palmos del frío suelo. Los pasos inciertos de un bebé quedaron en el olvido y el dolor de llegar desnudo a este mundo se esfuma.
Los días vuelan. Las noches son efímeras y yo… yo crezco con cada soplo de aire que me regala el mar. Yo navego a la deriva con la felicidad de quien se sabe libre. Libre para decidir qué rumbo tomar. Libre para amar esta naturaleza que me rodea y que abrazo desesperado, con el deseo latiendo intensamente en mi pecho. Deseo de ser un animal que reina en el verde penetrante de esta selva.
Te regalo mis días pasados, te regalo mis caprichos más insensatos, todo te lo doy. Porque ya nada necesito. Porque ya llegué. Abordé un puerto desierto donde nadie me esperaba, donde la paz me regalaría días de inspiración, noches de profundos y reveladores sueños.
Nada quiero, nada necesito y a nadie espero.
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