21:12
¿De dónde viene el egoísmo? ¿Cuándo nos convertimos en unos cínicos interesados únicamente en nuestro propio bien?
¿En qué momento perdemos la inocencia y la pureza que nos hace únicos? Evolucionamos hacia lo inmoral, olvidamos qué nos trajo hasta aquí y ya no sabemos agradecer todo lo que nos ha sido dado. Los dones con los que la naturaleza nos ha provisto se nos antojan propios y ya no apreciamos nada que no provenga de lo material.
Desearía ser animal libre en busca de la supervivencia diaria. Criatura hermosa que ama su refugio y la paz de cada amanecer. Cuando caiga la noche quiero ver el brillo agudo de la luna sobre mi tejado humilde. Sin edificios de por medio, sin humo ni ruidos que impidan ese momento único en que la paz penetra cada poro de mi piel. Y cuando llegue el amanecer, quiero ser libre de nuevo y oír el arroyo tranquilo, el canto de las aves y tal vez un maullido matutino, compañero que busca mi mano bajo las sábanas todavía calientes.
Quiero la paz de una montaña solitaria, o de una playa en calma. Anhelo la soledad temporal que solo existe en mis sueños. La compañía de quien se sabe imprescindible. Ansío despedirme del cemento ardiente de estas calles, del incesante murmullo insensato de la juventud, de aquello que me aparta de lo real, de lo simple.
Las cosas simples.
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